1. Café Moderno (Pontevedra)

En Pontevedra, no puedes dejar de visitar el Café Moderno (Praza San Xosé, 3). Situado en un emblemático edificio ecléctico, este lugar era el centro de las tertulias protagonizadas por Castelao, Bóveda y Cabanillas; y en 1932 también fue frecuentado por Federico García Lorca.

La rehabilitación del edificio, que en su interior todavía conserva importantes pinturas de Laxeiro, ha respetado por completo su esencia, con el vestíbulo de entrada, los espejos y lámparas originales, y una impresionante escalera. En el exterior, frente a su entrada, destaca la escultura «Tertulia del Café Moderno», obra de César Lombera, en homenaje a aquella época en que esta cafetería se convirtió en uno de los focos culturales más importantes de la ciudad.

2. El Derby (Santiago de Compostela)

Uno de los cafés históricos más famosos de Galicia es el Derby, en Santiago de Compostela (A Coruña). Abrió sus puertas en 1929 y, desde entonces, conserva su aspecto elegante y clásico. Aquí, en una de sus mesas, era habitual encontrar a Valle-Inclán y se cuenta que las perchas del establecimiento fueron creadas por el conocido Alejandro Finisterre, el inventor gallego del futbolín.

3. Café del Centro (Lugo)

Esta es la cafetería más antigua de Lugo. El Café del Centro se inauguró en 1903, bajo el nombre de Café Moderno, ya que podía presumir de contar con las últimas tecnologías, gracias a la luz eléctrica, máquinas registradoras y cafeteras. Si lo visitas podrás viajar en el tiempo a principios del siglo XX.

Situado en la hermosa Plaza Mayor, con una estupenda terraza, todavía conserva el encanto de sus maderas nobles, y expone un par de estatuas, en representación de sus primeros clientes, regalo de la Excelentísima Diputación de Lugo, con motivo de su centenario.

Su historia, además de haber sido siempre un centro de tertulias de intelectuales, está llena de anécdotas. Se cuenta que aquí eran habituales la lucense Araceli González y el barcelonés Juan Pujol, un matrimonio de espías que, en 1945, engañó a Hitler convenciéndole de que el desembarco de Normandía iba a producirse en el estrecho de Calais. Por si ello fuera poco, el café sirvió de plató para rodar diversas películas, como La vieja música (1985) y El rey del río (1995).

4. Café Casino (Santiago de Compostela)

En 1873, se inauguró el Café Casino, en Santiago de Compostela (A Coruña). En un ambiente de lo más selecto, en un salón sin viga central, se reunían los caballeros para debatir en sus tertulias. Acudir a él en la actualidad es traspasar la frontera del tiempo.

Desde el año 2002, el establecimiento está abierto a todo el público, por lo que es posible disfrutar de su particular ambiente, con los techos altos, las tallas de madera, las lámparas de araña y el piano. Además, el Café Casino (Rúa do Viallar, 35) alberga un museo y una sala de exposiciones.

5. Confitería Madarro (Lugo)

Es una confitería, pero parte del establecimiento también es un salón de té, que unido a su historia bien merece formar parte de esos locales que recorrer en tierra gallega. Ubicada en la ciudad de Lugo, la Confitería Madarro (Calle de la Reina, 13) abrió sus puertas en 1891 y posee el título de proveedores de Casa Real por Real Orden de 1 de abril de 1904.

El establecimiento conserva el encanto de sus orígenes y en el techo destaca un fresco que siempre llama la atención de los clientes. Disfrutar de los pasteles artesanales en este local es uno de los planes que no te puedes perder en el centro. En el año 2014, la Confitería Madarro fue distinguida por la Xunta de Galicia como el comercio más antiguo de Lugo.

6. Casino Ferrolano (Ferrol)

El Casino Ferrolano se fundó en 1850, bajo la denominación de La Tertulia de Confianza, cuya sede se encontraba en la plaza de Amboage. Años después, en 1925, se ubicó donde lo encontramos en la actualidad, entre la calle Real y la calle Dolores, en un edificio obra de Rodolfo Ucha, en pleno barrio da Magdalena, en Ferrol.

Además de su histórica cafetería en la planta baja, se estableció un apartado denominado Sala de Conversaciones, y conocido como La Pecera,en la que destaca una espectacular decoración, que se le encargó al artista Felipe Bello Piñeiro, la cual finalizó en 1936.

7. La Terraza (Sada)

Este café tiene una historia particular, pues ni siquiera estaba donde ahora se encuentra. El edificio modernista La Terraza fue levantado, en 1912, en los Jardines de Méndez Núñez, en la ciudad de A Coruña, para servir de kiosko de bebidas. Sin embargo, la construcción fue trasladada, dicen que en carros de bueyes, desde su emplazamiento original hasta el paseo marítimo de Sada, unos ocho años después. En todo su periplo, su actividad fue sufriendo modificaciones. De tal modo, se convirtió en la cafetería más conocida y representativa de la localidad, y ha terminado siendo famosa por sus ciclos y conciertos dedicados al jazz.

8. Café Bar Carabela (Pontevedra)

Otro local histórico representativo de Pontevedra es el Café Bar Carabela, situado en la Praza da Estrela. Se inauguró el 28 de diciembre de 1946, en un espacio que anteriormente había sido un comercio, y que se transformó en un establecimiento con café en la planta baja, restaurante en la primera planta y taberna en el sótano.

Fue uno de los cafés más modernos de la ciudad, y fue el primer sitio público en Pontevedra que colocó un televisor, precisamente en el año de su apertura. Su fama, por si fuera poco, se vio incrementada en 1969, ya que el Café Bar Carabela fue una de las localizaciones para rodar la película Esa mujer, protagonizada por Sara Montiel.

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